Boba, una perrita de solo 8 meses, llegó a nuestras manos con una doble fractura de mandíbulas (derecha e izquierda) por mordedura de otro perro, un pastor alemán con muy malas pulgas.

La solución pasó por la implantación de dos placas de osteosintesis, que tendrá que llevar un mínimo de seis meses.

La evolución está siendo totalmente satisfactoria. En las fotos la podemos ver comiendo su pienso poco antes de abandonar con el alta la clínica.